Muralista irapuatense Salvador Almaraz, deja un gran legado

Fallece Salvador Almaraz López, reconocido muralista y artista plástico

El reconocido artista plástico, Salvador Almanza, falleció a los 91 años de edad en su natal Irapuato, donde deja un enorme legado de más de 70 años de carrera creativa que incluye retratos, dibujos, litografías y, por supuesto, los famosos e icónicos murales.

Salvador Almaraz López nació un 18 de noviembre de 1930, fue un pintor, muralista y artista plástico, con una carrera de más de 70 años en el medio, autor de obras como el obelisco del parque Irekua (Irapuato, Guanajuato), el mural de la amistad México-Cuba (Tuxpan, Veracruz); entre otras. Sus obras también se pueden encontrar en Cuba, donde realizó cuatro murales con motivo de la amistad entre México y dicho país.

En 1948 se trasladó a la Ciudad de México, donde durante cuatro años trabajó en una agencia de publicaciones comerciales, realizando carteles, dibujos y litografías para anuncios de espectáculos artísticos.

En 1953 inició sus estudios de pintura decorativa mural con Jose L. Gutierrez del I.P.N. y Francisco Cornejo en el » rancho del artista «.

Almaraz

Entre 1954 y 1957 se desempeñó como ayudante de los muralistas Jorge Gonzalez Camarena y Rolando Arjona. Para 1957 participó por primera vez en la exposición colectiva de la feria de la fresa. El 19 de octubre de 1958 contrajo nupcias con Irene Moreno Vazquez, con quien procreó cinco hijos.

Exposiciones y reconocimientos

En 1966 presenta su primera exposición individual la cual constaba de 20 retratos, en la galería Chapultepec en la ciudad de México, realizando 20 exposiciones más, siendo las más importantes:

Exposición retrospectiva » 50 años dibujando » (1992).50 años retratando el museo de la ciudad.
Exposición festejando 81 años de vida ( en el Tecnológico de Monterrey campus Irapuato, 2011).
Homenaje a su trayectoria en el edificio LAPEM ( Irapuato, 2012 ).
En el año 2017 la Universidad de Guanajuato (UG) hizo un reconocimiento al pintor Salvador Almaraz López por sus aportaciones al muralismo en México y Latinoamérica. En el año 2019 la Asociación Plástica Celayense (APLACE) organizó una exposición fotográfica de las obras más representativas del muralista.

“Sus murales se localizan por diversos lugares de México: en el Distrito Federal; en Irapuato, Guanajuato; en Saltillo, Coahuila; en Jalapa y Tuxpan, Veracruz, y en el extranjero en Concepción, Chile, y en varias ciudades de Cuba”, enumera.

Entre los años de 1968 y 1969, en la presidencia Municipal de Irapuato pintó el mural “Las Libertades”, donde plasmó la historia de México en la época prehispánica hasta la revolución de 1910. También integró parte de la historia de Irapuato.

Almaraz

En una entrevista que Organización Editorial Mexicana tuvo con Salvador Almaraz en febrero pasado, el muralista contó que se sentía satisfecho con la vida que había llevado.

“Estoy satisfecho con la vida y si tuviera la oportunidad de elegir volver a vivir, elegiría la vida que llevé”, dijo.

La presidenta municipal de Irapuato, Lorena Alfaro García, lamentó a través de sus redes sociales la muerte del muralista irapuatense.

“Hoy con tristeza me entero de la partida terrenal del Maestro Salvador Almaraz. Aquí se queda su legado, la obra de toda una vida que transformó la identidad de todos aquellos que nacimos en esta tierra. Las palabras quedan cortas en estos momentos para reconocer a un irapuatense tan trascendente; tan solo queda decir: ¡Gracias! ¡Gracias por regalarnos su arte! ¡Gracias por dejarnos un Irapuato más bello! ¡Gracias por ser!”

Almaraz

Apenas el 17 de febrero, el Ayuntamiento de Irapuato en sesión solemne aprobó el cambio de nombre del museo, para que éste recinto se llamara a partir de ese día Museo Salvador Almaraz.

Salvador Almaraz fue contemporáneo de artistas como Diego Rivera y siempre dijo que su maestro había sido Jorge González Camarena.

“Yo creo que nací dibujando, dijo Salvador Almaraz en entrevista con Organización Editorial Mexicana, pues relató que él sólo recuerda que un día tenía en la mano un lápiz y junto a él un papel y ya estaba haciendo trazos.

Almaraz

Irapuato es más bello gracias a Almaraz”. Entre aplausos y rodeado de su arte se rindió la guardia de honor al último eslabón del muralismo en México en el Museo que lleva su nombre, y con el que todos los días se homenajeará a Salvador Almaraz López, quién supo poner en alto al Irapuato que tanto amo. “Hoy me despido de esta tierra para seguir pintando en el cielo.

Gracias a todos los que se cruzaron en este bello camino llamado vida”, fue como se anunció su fallecimiento, a través de sus redes sociales.

El mundo artístico está de luto con la noticia de la lamentable muerte del artista plástico, Salvador Almaraz,  en el que él mismo reconocía tener esculpido en su corazón.

Durante su guardia de honor, en el Museo de la Ciudad, que desde hace unas semanas lleva su nombre, fue colocado al centro uno de sus autorretratos, cada uno de ellos, platicaba él, representaban más que su ego, la evolución del artista, la evolución de su técnica y su crecimiento.

En la ceremonia, sus seis hijos y su familia entera, así como amigos cercanos que van desde comerciantes de Irapuato hasta importantes políticos, se unieron en esta rendición de honor y homenaje a un hombre, cuyo corazón y vida se ganó a todos aquellos que lo conocieron.

Almaraz

Uu gran referente, no se puede hablar de Irapuato sin tener como referencia alguna de las obras de Salvador Almaraz, como lo es el ‘Mural de las Revoluciones’, una obra que él mismo soñó hacer desde joven y que fue la obra que lo hizo regresar de la Ciudad de México, cuando se enteró que aquel sueño de dibujar en las escalinatas de la Presidencia Municipal le había sido asignado a José Chávez Morado, originario de Silao.

Pero ese mural tenía que ser para un irapuatense y él ya tenía listo qué se pintaría ahí, así que se plantó frente a las autoridades municipales y pidió una de las obras más representativas de su carrera, y por la cual, recordaba que no había cobrado mucho.

Almaraz

Luego le siguió el ‘Mural de los orígenes’ enmarado a un costado del Templo del Hospitalito, el cual fue realizado con piedras naturales y que fue la misma técnica que uso en el mural que hizo para Fidel Castro en Cuba, quién temía que la obra se despintara en pocos años, pero que quedó admirado al ver cómo se había hecho.

Almaraz

Su última obra de gran escala, la número 50 fue el obelisco del Parque Irekua, el cual se negaba a realizar pues por su avanzada edad ya no tenía la fuerza para buscar una a una las piedras que formarían aquella estructura, por lo que el obelisco fue hecho con mosaicos que de igual forma, representan no sólo a Irapuato, sino al artista que siempre llevo clavado en su corazón a su ciudad fresera.

En paz descanse, Salvador Almaraz.

Agencias, foto archivos