Si la prevención diera votos

La tragedia del metro es resultado de negligencia criminal de quienes prefirieron los votos a la prevención, por: Ángel Dorrego

La semana pasada, la Ciudad de México (CDMX) vivió un doloroso momento cuando uno de los puentes por donde corre la vía de la línea 12 de Metro se desplomó al paso de un convoy, matando hasta el momento a 26 personas e hiriendo a otras 78. Por si esto no fuera terrible por sí mismo, está la afectación permanente a los usuarios de la concurrida ruta, además de haber encendido las alarmas en cuanto a la falta de mantenimiento de este medio masivo de transporte. Incluso lastimó la imagen de la ciudad y su orgullo cosmopolita. Hay fecha de Fórmula 1, pero el metro se cae.

Me gustaría decir que fue un descuido aislado, pero no es cierto. Es otro recordatorio de la vulnerabilidad con la que vivimos en nuestro país. Esa displicencia para resolver lo importante por sólo mirar lo urgente es nuestra regla, hasta que una tragedia nos dice lo contrario.

Como la mayor parte de las tragedias, ésta se pudo haber prevenido. La palabra prevención se ha adoptado en los últimos años como el antídoto de casi todos nuestros problemas, desde los del sistema de salud hasta los de seguridad pública. Y es porque es cierto, si no se construye la situación de riesgo, la mayor parte está resuelta.

Es por esto que usted escuchará a todos los políticos hacer grandes énfasis en lo importante que es la protección civil y sus actividades asociadas, destacando la labor preventiva como debe hacer todo gobierno eficiente. Pero lo que veremos posteriormente es cómo dejan de apoyar estas causas en muy poco tiempo.

¿Por qué sucede esto? Básicamente, porque tenemos una serie de incentivos perversos que funcionan de manera sistémica en nuestra esfera política, los cuales provocan una alineación con estrategias electorales por encima de las labores de estado. Pongamos un ejemplo ilustrativo.

Tenemos dos alcaldes: el primero decide repavimentar sus caminos, lo que lo lleva a que la gente tenga un servicio público mejor en ese ámbito, pero olvidan pronto el nombre del que les quitó la molestia. El otro alcalde decide regalarle directamente material de construcción a las personas para sus casas.

El camino para llegar es horrible y dificulta el comercio, pero él tiene mayores posibilidades de reelegirse porque la gente lo reconoce. Por lo tanto, se le dejará de poner atención a aquellas erogaciones que, si bien mejoran la calidad de los servicios públicos en el futuro, no dan réditos electorales en el corto plazo.

Eso, en líneas de tiempo un poco más amplias, se traduce en que la línea 12 se entregara antes de tiempo para que el entonces Jefe de Gobierno del otrora Distrito Federal pudiera cortar el listón todavía en el cargo. Se traduce en que el metro sufra un brutal recorte presupuestal (no austeridad) cuando ya se había detenido la inversión y apenas se tenía para el mantenimiento operativo, no restaurativo; mientras se amplían las bases de dádivas corporativistas que no responden a índices de pobreza, sino al calendario electoral.

Se traduce en que desaparezca el fideicomiso que se encargaba de los recursos en caso de desastre, pues el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que, si hay una tragedia, el gobierno pondrá los recursos y ya. Poco creíble en una administración que sufre permanentes problemas de flujo de caja por darle prioridad a su aeropuerto, tren y refinerías. votos votos votos votos votos votos

Y no nos queda más que reaccionar, otra vez, ante los riesgos que nos generamos como colectivo al no invertir en las medidas de seguridad necesarias para nuestras actividades regulares. Lo peor es que esos mismos políticos y funcionarios se presentarán el día de la tragedia como héroes al rescate. O tratarán de ignorar el caso si ven que su probable culpabilidad es una idea compartida por muchas personas.

Y tienen altas posibilidades de tener éxito. Pero yo concuerdo con algo que dijo Marcelo Ebrard cuando era Secretario de Seguridad Pública del DF, y le preguntaron por su estrategia para prevenir el delito: contestó que, antes que nada, era castigar por los delitos ya existentes para disuadir futuros delincuentes. Ojalá este caso sea el ejemplo y castiguen a los que, con negligencia criminal y homicida, dejaron caer el metro por buscar votos.

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión del Portal que lo replica y pueden o no, coincidir con las de los miembros del equipo de trabajo de El Municipal Qro, quienes compartimos la libertad de expresión y la diversidad de opiniones compartiendo líneas de expertos profesionistas.

de AMLO

Gobierno total, pero barato. Por Ángel Dorrego

Analista, consultor y asesor político. Especializado en temas de seguridad y protección civil. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México, Maestro en Estudios en Relaciones Internacionales también por la UNAM. Cuenta con experiencia como asesor de evaluación educativa en México y el extranjero, funcionario público de protección civil y consultor para iniciativas legislativas.

Twitter:@AngelDorrego

Correo para el público:adorregor@gmail.com