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Retazos de poder, el insulto a artesanos y la frivolidad del bienestar: La Carreta

 

Retazos de poder, el insulto a los artesanos y artesanas. La frivolidad del bienestar. Cada hilo indígena es arte, no adorno: La Carreta

Por *Eréndira Karina Córdoba

Viernes 18 de septiembre del 2026

Claudia Sheinbaum declaró que las prendas que recibe de comunidades indígenas las “corta” y usa «partecitas» para «reciclar» y decorar su ropa. El gesto, presentado como símbolo de bienestar, revela lo contrario, una profunda incomprensión del valor cultural y artístico de esas piezas únicas.

No hablamos de basura ni de desechos. Son prendas nuevas, tejidas en telar, lavadas, cardadas, hiladas, teñidas y diseñadas por manos de mujeres y hombres que merecen toda nuestra admiración y respeto. Cada prenda es una obra de arte, resultado de generaciones de conocimiento y tradición.

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Tomar un traje típico nuevo y deshacerlo para obtener una “partecita” es un insulto. Es no valorar el trabajo de las artesanas y artesanos, para reducirlo a ornamento, negar la dignidad de quienes sostienen con su oficio la memoria textil de una nación entera que trasciende fronteras.

El país necesita otra mirada, que los funcionarios enfrenten los problemas urgentes como la inseguridad, criminales protegidos, falta de empleos, acuerdos comerciales pendientes. Lo que se espera de una presidenta no es un discurso sobre retazos, sino acciones concretas para enfrentar la violencia, generar trabajo y garantizar justicia, combatir la impunidad, cerrar acuerdos comerciales justos, enfrentar las desapariciones y los sesgos en educación y salud. México no se gobierna con retazos ni con símbolos vacíos, sino con hechos.

Retazos

Las prendas que viste la Presidenta Sheinbaum seguramente son costosas y diseñadas con esmero. Pero el argumento de que usa fragmentos de regalos indígenas para legitimarse es ofensivo. No basta con posar con símbolos de «partecitas», se necesita gobernar con hechos.

La dignidad de las artesanas y artesanos no se mide en «retazos y partecitas». Se mide en respeto, en políticas públicas que reconozcan su trabajo y en un país que valore su arte como patrimonio vivo. México no necesita unas “retazos del bienestar”, necesita una presidenta que enfrente los problemas reales y deje de trivializar el esfuerzo de quienes tejen identidad en cada hilo.

Las declaraciones de Claudia Sheinbaum sobre cortar las prendas que recibe de comunidades indígenas para usar sus retazos como ornamento son más que desafortunadas, son un reflejo de frivolidad política. No se trata de «adornos», sino de piezas nuevas, creadas con paciencia y maestría por manos talentosas. Cada prenda es una obra de arte, no un accesorio desechable.

Convertir un traje típico en fragmentos para decorar ropa es un insulto. Es minimizar el trabajo de mujeres que sostienen con sus manos la memoria de México, ya que no solo tejen prendas, tejen identidad, historia y dignidad en cada hilo.

Las artesanas y artesanos son guardianes de un patrimonio vivo que confeccionan y dan color, no solo a la ropa, sino a una nación; dan identidad en cada bordado con diseños únicos que en ocasiones, valoran más en el extranjero y sin regatear el precio. La dignidad de sus manos no se mide en retazos, sino en respeto y reconocimiento.

 

*La Carreta por Eréndira Córdoba:

Eréndira Karina Córdoba, Secretaria de Finanzas de la Asociación de Comunicólogos y Periodistas de Querétaro, ACYPEQ y Directora General del Medio de Comunicación en Okey Querétaro y Okey Voz.

Eréndira Karina Córdoba

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