Somos, la serie que dignifican a las víctimas

La serie Somos se presenta como una respuesta a las narcoseries, quitarle el protagonismo a los delincuentes y dárselo a la gente que vive la violencia.

El traslado del narcotráfico a la ficción ha tenido secuelas severas en la sensibilidad del espectador: deshumanizar a las víctimas del crimen por la glorificación hacia el capo es una de muchas. Fortuita no fue la admiración hacia Pablo Escobar tras el éxito de la primera temporada de Narcos.

Somos, la nueva serie original de Netflix, disponible el 30 de junio, es la antítesis a ese falso heroísmo. Nos ubica en marzo de 2011, en Allende, Coahuila, lugar de una de las masacres más violentas en la historia del crimen organizado de nuestro país, tragedia investigada y revelada por la periodista estadunidense Ginger Thompson ¡recién en 2017!

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El ataque fue perpetrado por Los Zetas tras un pitazo emitido por una autoridad de la Ciudad de México, quien advirtió al Z40 sobre investigaciones cercanas por parte de la DEA, como respuesta, mandó a todos los integrantes de la banda a levantar inocentes, ultimarlos y quemarlos en un rancho. Todo está documentado en Anatomía de una masacre y está disponible en el portal propublica.org

Su adaptación en televisión vino a propuesta de otro realizador del país vecino, James Schamus (Secreto en la montaña), acompañado en el guion por Monika Revilla y la novelista Fernanda Melchor.

“Estamos como una respuesta a las narcoseries. Lo principal era quitarle el micrófono a los narcotraficantes y ponerlo a la gente de a pie viviendo en un estado de violencia, para hacerlo, creamos una estructura coral para no caer en el único punto de vista, porque la violencia del país es tan compleja que necesita varias directrices para acercarnos a ella”, dijo Revilla a Excélsior.

De esta forma nos adentramos trágicamente a la violencia vista desde el punto de vista de una mujer, de un hombre, un adolescente, bombero, ranchero, veterinaria, hasta los familiares al interior de las células delictivas.

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Y, para mayor realismo, Schamus pidió la participación de actores lejos de los reflectores, locales, lugareños que han visto de cerca y han interpretado de alguna forma la vida en sitios donde la violencia ha transitado. Por ejemplo, Arelí González, quien da vida a la veterinaria Erika Cortés.

“Se me hace un hueco en la panza con toda la gente, porque nadie les permitió alzar la voz. Ni los pelaron. Jamás hubo justicia. Ya pasaron 10 años y me apena decir que, pese a ser coahuilense, jamás me enteré del suceso. Ojalá que esto les pueda ayudar en algo al hablar de este hecho que les arrebató a sus familiares”, opinó la actriz.

Como Schamus, en el terreno de la literatura el novelista y periodista Don Winslow dio reflector en la trilogía de El poder del perro a los investigadores, a la gente, las víctimas e imprimió el terror y crudeza del narcotráfico en personajes como el dueño del imperio Adán Barrera.

Uno de los líderes en cuestión es el Z40.

“Jamás tuvimos miedo porque no nos centramos en él, sino en el pueblo. Cuando haces esto siempre tienes que ver por tu seguridad y estás preocupado también por tu personal, sin embargo, asumo que es la adrenalina que viven los periodistas que cubren este tema y de alguna manera agarras valor para hablar de esto.

“Algunas de las personas también son agresores y tenemos que aceptar el espacio compartido con ellos. Son parte de Somos y la única manera de revelar la verdad es incluyéndolos como parte del universo, sin importar su maldad”, expresó el director y creador de esta serie.

Somos es una miniserie con seis capítulos de entre 45 y 50 minutos de duración, excepto el último, cuyo desenlace es de una hora 10 minutos.

Si quieres ver el Tráiler oficial sigue esta liga.

 

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Los derechos de la adaptación del reportaje de Ginger Thompson fueron adquiridos en 2018 por James Schamus.
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