“Nudo en la garganta”
“Nudo en la garganta”
Por: Raúl Franco Estrada
Jueves 26 de febrero del 2026
Esa sensación que oprime la garganta al grado de medio respirar conjuntamente con el enrojecimiento de los ojos y el lagrimal a punto de estallar, esa situación solo la puede originar el cruce de emociones ante las circunstancias de una noticia que puede ser agradable o no, también la provoca la contemplación por la belleza de imágenes que erizan la piel, que pueden ir desde la puesta del sol o el amanecer, observar al recién nacido producto del amor entre los brazos de su madre, eriza también la piel el terror y la angustia por lo que vemos y no podemos creer de lo que los seres humanos somos capaces de hacer a otros seres humanos, sin importar condición socio-económica, política, religiosa, etc. Cada quien, para su reflexión, lo que ha vivido y considera le mueve sus emociones.
Ese “nudo en la garganta” por la interpretación, al parecer rutinaria, de una melodía, que evoca recuerdos de otros tiempos, personas queridas que han partido para siempre o con los cuales rompimos lazos, solo físicos, porque los emocionales persisten, para no retomar pero que ahí están, al igual que la incongruencia de extrañar a quien lastimó el alma, pero que es parte de la vida misma, de hombres y mujeres, en cualquier orden de la convivencia humana; piensen seriamente, realicen un rápido examen introspectivo y objetivo de su vida y anoten en un papel, si quieren, que les ha provocado “un nudo en la garganta” o por qué han contenido el llanto, sea positivo o negativo.
Ese “nudo en la garganta” con lágrimas a punto de rodar es la consecuencia de ser un ser vivo, racional y emocional, es Usted sin lugar a dudas un ser humano.
Habrá quien exprese “eso son ridiculeces”, podría ser, sin embargo la realidad es que ninguna persona, tarde o temprano, escapa al “nudo en la garganta” que como una corbata tiene múltiples presentaciones, sí, por frustración e impotencia al no poder golpear e insultar a quien nos provoca, ofende o causa un daño por su posición jerárquica.
También la evocación de tiempos que no volverán y se añoran al surgir la conversación o la vieja canción que abruptamente rompe la delgada tela de un pasado casi olvidado, igual provoca el “nudo en la garganta”.
Pero que el “nudo en la garganta” no tiene una definición propia, para mi, podrán algunos coincidir, es el dique a punto de desbordarse o de plano romperse para dar paso a un grito desesperado de alegría o dolor, es el muro de contención para evitar una reacción que puede ser violenta pero que algo de nuestra razón antepone para no exponer en su totalidad nuestras emociones.
El “nudo en la garganta” es la válvula que contiene las muestras naturales de las emociones que desnudan nuestra realidad espiritual, eso es lo que creo, ante circunstancias del momento.
Ese “nudo en la garganta” es el contenedor para que no afloren las lágrimas y seamos prejuzgados como débiles o ridículos, principalmente los varones. “Aguántese como los machos, no sea chillón, parece nena”.
Próximas están las fechas en que el “nudo en la garganta” estará más presente: día del niño, día de la madre, día del padre, día de muertos, etc, etc., en fin, todas las fechas, cualquier día del año que marco nuestras vidas.
En estos días he visto y en las subsecuentes semanas veré amigos y conocidos con el “nudo en la garganta” porque han sido despedidos de sus trabajos, porque se debe recortar el presupuesto y el próximo año hay elecciones, por la incertidumbre de qué pasara al cambio del gobierno, en diferentes niveles y en todo el país, pues su único capital es el trabajo que han desempeñado, porque lamentablemente, lo saben, solo si se es amigo, compadre, familiar, ahijado o mínimo sindicalizado, tendría la posibilidad de permanecer o incluso ascender, mmm, triste realidad, pues en muchos casos no importa experiencia, capacidad o compromiso con su trabajo.

De la misma forma, seguramente más de alguna ocasión lo pensó…, le gustaría que ese “nudo en la garganta” fuera corredizo como el de la soga en el cadalso y así terminara con quien daño a hecho a muchos, por ejemplo el fratricida, el violador, el pedófilo, el feminicida, el tirano, algunos políticos, en fin, dejo a su sentimiento a quién quisiera con el “nudo en la garganta” fuese corredizo.
Ese «nudo en la garganta» que no permite respirar y no ahoga ante la perdida de un ser amado, los hijos, los padres, la pareja, incluso el amigo fraterno, ese «nudo en la garganta» que se siente al rompimiento de una relación, y si hay hijos, no sabemos que pasará.
Ese «nudo en la garganta» que corta el habla y ahoga el grito desesperado y angustiante por no saber el destino de nuestro familiar que ahora es parte de una estadística, sí, la de los «desaparecidos», estadística también los feminicidios y violaciones, ese «nudo en la garganta» que se afloja solo para insultar, golpear o incluso destruir ante la impotencia y frustración, porque no hay, ni a habido, quien realmente se haga responsable.
Ese «nudo en la garganta» solo lo quisiera por el llanto contenido de felicidad y no por la angustia o desesperación.
Lic. Raúl Franco Estrada.
Diplomado en Políticas Públicas, Analista político y social, amplia experiencia en el sector privado y los tres niveles gubernamentales tanto en comunicación social, Dirección, capacitación y resolución de conflictos. Conferencista sobre Desarrollo Humano, Relaciones laborales y sociales.
Autor del Poemario Hojas sueltas; relatos como A una niña, Sueño, Romántico, y otros.
Colaborador en medios digitales y columnista de «EXACTO DE MÉXICO»
Correo: ral.f52_leonardo1109@yahoo.com

