Jorge González Camarena: El muralista de la historia

Conmemoran el 41 aniversario luctuoso del pintor, escultor y muralista mexicano Jorge González Camarena.

La obra de Camarena cuenta con elementos muy propios, como el uso del color y la geometría en las formas, siempre inspirado en las raíces de la cultura popular mexicana.

Pintor, escultor y muralista mexicano Jorge González Camarena, que destacó no solo por su obra, sino por siempre regresar a las raíces y hacer homenaje al arte prehispánico y a la cultura popular mexicana.

La obra de Camarena además de mostrar una gran influencia de los grandes maestros del muralismo, cuenta con elementos muy propios como el uso del color y la geometría en las formas, siempre inspirado en las raíces de la cultura popular mexicana. Para González Camarena, el pintor mexicano debía realizar un arte propio a partir de tres elementos esenciales: el conocimiento de la historia de México, monumentalidad y multiplicidad de técnicas y el uso del color.

Jorge González Camarena nació en Guadalajara, Jalisco en 1908 en una familia que siempre le inculcó el amor por la riqueza cultural del país. Tuvo 7 hermanos, siendo uno de ellos, Guillermo, el inventor de la televisión a color.

Camarena comenzó a demostrar sus habilidades artísticas desde niño cuando elaboraba piezas en cerámica y tiras cómicas que vendía a sus compañeros en la escuela. En 1918 se trasladó a la Ciudad de México y en 1922 ingresó en la Academia de San Carlos por recomendación de un maestro de primaria del artista. Inició sus estudios en la Academia con 14 años de edad y poco tiempo después se convirtió en ayudante de Gerardo Murillo, Dr. Atl. Durante esta época, participó también en el movimiento estudiantil que llevó a Diego Rivera a la dirección de la Academia, modificando la enseñanza de las Bellas Artes al crear un plan de estudios mucho más avanzado.

De 1930 a 1932 trabajó como dibujante publicitario y en 1932 se le comisiona uno de los trabajos más destacados en su carrera artística: la restauración de los frescos datados en el siglo XVI del Convento de Huejotzingo en Puebla. Producto de esta restauración, publicó un estudio en donde descubre que el autor de los frescos fue el pintor indígena Marcos Cipactli, quien, además, habría sido el pintor del lienzo original de la Virgen de Guadalupe, de acuerdo con la investigación de Camarena.

Años más tarde, en 1939, elaboró su primer mural, Alegoría de Zimapán, en el hotel Fundición de Zimapán, Hidalgo y en 1941 pintó el segundo titulado Díptico de la Vida en el edificio Guardiola de la Ciudad de México, el cual se perdió por los daños sufridos con el temblor de 1957.

Jorge González Camarena perteneció a la llamada segunda generación de muralistas nacidos entre 1904 y 1926. En 1955 realizó el mural Historia de México para la Biblioteca del ITESM en Monterrey y en 1963 el mural Liberación en el Palacio de Bellas Artes. Fue gracias a estas dos obras que Camarena, junto con Juan O´Gorman, muralista de su misma generación, fueron invitados por el entonces director del Museo Nacional de Historia – Castillo de Chapultepec –, a trabajar en los muros de este emblemático edificio. Aquí, Camarena realizó una de sus obras más destacadas, el mural La Conquista.

Camarena recibió condecoraciones de diversos países, así como la insignia “José Clemente Orozco” del gobierno de Jalisco en 1956 y el Premio Nacional de Arte en 1970 y fue miembro honorario de la Comisión de Protección a la Pintura Mural.

El artista murió el 24 de mayo de 1980 debido a un derrame cerebral y fue velado en el Palacio de Bellas Artes. Años más tarde, en 1996, se celebró una exhibición en homenaje para conmemorar la vida y obra de este destacado artista mexicano.