Ofrenda monumental “Compositores queretanos”

La Secretaría de cultura del Municipio de Querétaro dedica su ofrenda monumental a 12 compositores queretanos, hombres que vivieron desde mediados del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XXI.

Nuestra ciudad ha sido cuna, inspiración y refugio de grandes artistas. Con el paso de los siglos, la cultura mesoamericana se fue fundiendo con la tradición europea para crear una nueva forma de inspiración abrevada por los compositores que crearon música con identidad propia. Desde entonces y al día de hoy, nuestros compositores trascienden las fronteras del tiempo y la memoria resonando en ceremonias, fiestas, tertulias y conciertos.

Ofrenda monumental “Compositores queretanos. Un legado vivo”; es punto de partida para una serie de contenidos virtuales de la Celebración Día de Muertos.

Uno de los emblemas de la celebración de Día de Muertos en México es la elaboración de la ofrenda. Este año, la Secretaría de cultura del Municipio de Querétaro dedica su ofrenda monumental a 12 compositores queretanos, hombres que vivieron desde mediados del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XXI, conmoviendo, emocionando, alegrando vidas, momentos, instantes con sus inspiradas notas. La ofrenda es una muestra viva de cómo su obra traspasa la barrera del tiempo.

La ofrenda monumental, titulada “Compositores queretanos. Un legado vivo” es el punto de partida para una serie de contenidos virtuales que exaltan el trabajo de los 12 homenajeados que son: José Guadalupe Velázquez Pedraza; Agustín González Medina; Fernando Loyola Fernández de Jáuregui; Cirilo Conejo Roldan; Jesús Burgos Vizcaya; Julián Zúñiga; Antonio Romero; Sergio Solano; Oscar Reynoso; Eduardo Loarca Castillo; Tarsicio García Oliva y Gabriel Juárez de León.

Hablar de los compositores en los que está inspirada la ofrenda, es hablar de la historia, la resonancia y la trascendencia de 12 hombres que al día de hoy siguen formando parte del legado musical queretano.

José Guadalupe Velázquez fundó la Escuela de Música Sacra y el famoso coro Orfeón de Querétaro, a cien años de su muerte, su obra continúa a través del Conservatorio que lleva su nombre; Agustín González fue el sucesor del padre Velázquez y su labor incansable en la enseñanza de la música dejó honda huella en sus alumnos; siendo un niño el padre Cirilo Conejo ya era integrante del Orfeón de Querétaro. Con el paso de los años se convirtió en el fundador del Conservatorio, nombrándolo en honor a su maestro el padre Velázquez; Jesús Burgos Vizcaya vivió en el Querétaro que aún no se salía del Centro e iba y venía de una iglesia a otra tocando el órgano. Alumno del padre Conejo, amigo de Julián Zúñiga, escribió poemas de hondo sentimiento recordando sus años de escolar; alumno y amigo de los ya mencionados; el tenor Antonio Romero destacó no sólo en el Orfeón de Querétaro, también en la composición de excelente factura. Su música con sabor a serenata sigue presente en el repertorio de la Banda de Música del Estado.
En el Querétaro de los años 30 y 40, la música e incluso el arte, estaba de la mano de Fernando Loyola, quien acompañado de otros personajes queretanos, fundaba academias e inventaba instrumentos, por lo cual se le conoce como el apóstol de la música en Querétaro. A los 11 años compuso su primera obra y su labor incansable no se detuvo ni con su muerte; Eduardo Loarca Castillo conoció y admiró a todos los homenajeados de esta ofrenda. Y él por supuesto forma parte de ese grupo gracias a su trabajo no sólo como músico, sino como maestro; Sergio Solano llego a sumarse a esa ola de renovación que la música queretana gestaba a finales de los años 70 del siglo pasado. Con su disciplina e ímpetu, logró ampliar el repertorio musical queretano.

Oscar Reynoso formó parte de esa renovación musical no sólo local sino nacional, escribiendo la música de películas mexicanas en una época en la que el cine nacional también necesitaba aire fresco y sangre joven. Reynoso aportó su profesionalismo a la música en Querétaro para legarnos el orgullo de haber sido su última morada; Tarsicio García Oliva destacó en muchas disciplinas. No sólo es el único queretano ganador del premio nacional de periodismo radiofónico, también obtuvo premios internacionales por su trabajo literario; el maestro Gabriel Juárez es el heredero de toda esa escuela fundada por el padre Velázquez. Compositor, alumno y compañero de varios de los homenajeados en esta ofrenda, sin duda merece estar presente en nuestra ofrenda por haber brillado con luz propia.

 El viernes 30, se transmitirá el concierto magno del Coro de Cámara del Conservatorio de Música José Guadalupe Velázquez, grabado en el coro alto del templo de San Antonio haciendo sonar su órgano barroco con las creaciones de nuestros homenajeados.

Para rememorar el legado de los homenajeados en la ofrenda monumental y como parte de la programación de la Celebración de Día de Muertos, este viernes 30 de octubre, a través de las redes sociales del municipio de Querétaro, y de la Secretaria de Cultura del Municipio de Querétaro se transmitirá el concierto magno del Coro de Cámara del Conservatorio de Música José Guadalupe Velázquez, grabado en el coro alto del templo de San Antonio haciendo sonar su órgano barroco; el 01 de noviembre el concierto “Que vivan las pelis, los niños y el amor”, con la música de Sergio Solano, Oscar Reynoso y Tarsicio García con Juan Carreón y Lorraine Erbach y el día 02 de noviembre el concierto “Por ti, Antonio Romero” con el ensamble de la Banda de Música del Estado, dirigida por Aurelio Olvera. Todos ellos con las creaciones de nuestros homenajeados. Asimismo, durante los 4 días de festival se transmitirá un video que nos describe su obra y nos muestra su música.